Ficción infantil y juvenil
La rosa
Érase una mujer pobre que tenía dos hijos, el menor de los cuales había de salir todos los días al bosque a busc…
La Liebre Y El Elefante
Clásico Infantil.
El nido de jilgueros
En una rama ahorquillada de nuestro cerezo había un nido de jilgueros bonito de ver, redondo, perfecto, de crines por fuera y de plum…
Agosto. La procesión
Poco antes de dar las doce el reloj del Ayuntamiento, las veinticuatro como decimos hoy, se hallaban reunidos casi todos los habitantes de A…
La vejiga, la paja y el calzón de líber
Una vejiga, una paja y un calzón de líber se reunieron y decidieron irse a recorrer el mundo para conocer gente y hacerse c&e…
El robanidos
Los pajarillos robados
Penan mucho y mueren luego,
Y es un crimen que a los bosques-
De tanto cantor pri…
El Caballero Carmelo
El caballero Carmelo es un cuento del escritor peruano Abraham Valdelomar, considerado por la crítica como lo mejor de toda su creaci…
Las tres ramas verdes
Érase una vez un ermitaño que vivía en un bosque al pie de
una montaña: pasaba su tiempo orando y haciendo bu…
Las golondrinas
Las golondrinas aparecieron en el horizonte, se fueron acercando y comenzaron a describir círculos por encima de la casa de Isidro. L…
La perla
-Con fe y perseverancia, todo se alcanza.
Así decía un padre a sus hijos, hace de esto muchos años, tantos, que forman …
El paraguas Jacinto
Guerreiro de Noste iba por el monte, cruzando la sierra que llaman Arneiro, cuando se encontró con un hombre que llevaba un paraguas…
Grillo
Un serruchito de oro
está cortando la noche.
El niño despierta, escucha,
y sonríe ruiseñores.
…
Oración del niño al acostarse
Dame, ¡oh Dios ! tu bendición
Antes de entregarme al sueño,
Y de todos los que yo amo
…
El caballo y el gorrión
Dijo al Caballo el Gorrión:
«Tu comedero está lleno,
Mientras yo bostezo y peno
Sin …
Caperucita Roja
Había una vez una niñita en un pueblo, la más bonita que jamás se hubiera visto; su madre estaba enloquecida con…
El vaquero que no mentía jamás
Había una vez un hombre que poseía un gran rebaño de vacas. Cuidaba de este un pastor que tenía la reputaci&oacu…
Cutufato y su gato
Quiso el niño Cutufato
Divertirse con un gato;
Le ató piedras al pescuezo,
Y riéndo…
Cuento de Navidad
Si se pregunta:—¿hay aquí penas?—de fijo que, echando los ojos sobre la muchedumbre, se responde:—ninguna. Aquello se antoja …
El glotón
Para su cena, un glotón,
ordena que con presteza
le sirvan un esturión.
Exceptuando la cabeza
le come,…
La espiga de oro
En aquellos tiempos en que Dios Nuestro Señor andaba aún por el mundo, la fertilidad del suelo era mucho mayor que hoy; entonc…