Fantasía
Odio desde la otra vida
Fernando sentía la incomodidad de la mirada del árabe, que, sentado a sus espaldas a una mesa de esterilla en el otro extremo …
La leyenda de San Julian el hospitalario
Los padres de Julián habitaban un castillo, situado en la ladera de una colina, en medio de los bosques. Las cuatro torres de los &…
El secreto
Heinlopo, como es sabido, es un importante puerto en la caza y empaque de camarones, y Greco era dueño de varios barcos, cada uno co…
El soldadito de plomo
Érase una vez un niño que tenía muchísimos juguetes. Los guardaba todos en su habitación y, durante el d&…
El cantero
Había una vez en el Japón un pobre hombre, simple obrero en las canteras. Su tarea era ruda, ganaba poco y no estaba content…
La llama sagrada
I
Hace muchos años, cuando la ciudad de Florencia acababa de ser declarada república, vivía allí un hombre llama…
La casa de muñecas
Ved ahora esos cuartos alcobas cuyo mueblaje es igual al de los otros del lado derecho de la casa.
Cuando determinéis qué fa…
La fuente de la juventud
Había una vez un viejo carbonero que vivía con su esposa, que era también viejísima. El viejo se llamaba Yoshib…
El sátiro sordo
Habitaba cerca del Olimpo un sátiro, y era el viejo rey de su selva. Los dioses le habían dicho: "Goza, el bosque es tuyo…
La última diosa
A Alfredo Vicenti
Las fuerzas interiores del planeta, en oculta labor, con escondidos movimientos, con solapadas turbulencias, ve…
Un tesoro
¡Ánimo, amigo don Restituto, ánimo! Más trabajo pasaría Colón para descubrir el Nuevo Mundo, y ust…
Leyenda del Volcán
Hubo en un siglo un día que duró muchos siglos.
Seis hombres poblaron la Tierra de los árboles: los tres que ven&iacu…
Un joven afortunado
En una aldea nació un niño de pie, por lo cual dijo una hechicera que tendría mucha fortuna y se casaría con la…
El otro rey mago
Vazda, la yegua más veloz de Artabán, había estado esperando toda la noche, ensillada y aparejada en la caballeriza, pi…
La creación
La mujer y el hombre soñaban que Dios los estaba soñando.
Dios los soñaba mientras cantaba y agitaba sus maracas, envue…
El caudillo de las manos rojas
I
Ha desaparecido el sol tras las cimas del Jabwi, y la sombra de esta montaña envuelve con un velo de crespón a la perla d…
El Santo Grial
Aquella madrugada, al recostarse, más cerca de las cuatro que de las tres, en el diván del Casino, Raimundo, sin saber a qu&ea…
Los deseos
Había un matrimonio anciano, que aunque pobre, toda su vida la había pasado muy bien trabajando y cuidando de su pequeñ…
La cueva de los ecos
En el vasto dominio del señor Izvertzoff había una extraña caverna que excitaba la curiosidad de todo el que la visit…
Connla y el hada
Connla, el de la Cabellera Roja, era hijo de Conn, el de las Cien Batallas. Un día, mientras se hallaba junto a su padre en lo alto…