Ficción Gótica
Las ciudades sumergidas
Agua, fuego, lodo. Quiméricas nubes de maravilla que dormís sepultadas por una venganza de la Naturaleza; ciudades en que flor…
El Potro Salvaje
Horacio Silvestre Quiroga Forteza (Salto, Uruguay, 31 de diciembre de 1878 - Buenos Aires, Argentina, 19 de febrero de 1937), notable cuenti…
Un cabecilla
De aquel molinero viejo y silencioso que me sirvió de guía para visitar las piedras célticas del Monte Rouriz gu…
La madre vieja
Una pobre anciana estaba sentada una noche sola en su cuarto en una gran ciudad, pensando que había perdido primero a su marido, desp…
La cueva de la mora
Frente al establecimiento de baños de Fitero, y sobre unas rocas cortadas a pico, a cuyos pies corre el río Alhama, se ven tod…
Leyenda del gobernador y el escribano
En tiempos que pasaron, fue gobernador de la Alhambra un anciano y valeroso caballero, el cual, por haber perdido un brazo en la guerra er…
El fantasma
En la época en que da principio este relato, Bernarda se encontraba en el Abril de la juventud, en los diez y seis años de s…
El sueño y la muerte
Al sentirse envarado por el sueño y la muerte se apresuró a irse a la cama.
Quería saber quién iba a ll…
La vieja y el artista
Criado en soledad, sin avisos y enseñamientos de maestro, sin halagos ni mordeduras de camaradas, el retraído artista escuchab…
El busto de mármol
A Jacinto López
¿Mis celos? No sé en verdad cuál era el fundamento de mis celos. Tristán, el delicado pin…
Agonía
Les había visto juntos muchas veces y siempre me inspiraron esta curiosidad que enciende la intuición de los grandes secretos.…
Las estatuas
En el jardín de Brighton, colegio de señoritas, hay dos estatuas: la de la fundadora y la del profesor más famoso. Cier…
Anabel Lee
Anabel Lee
Poe definió la poesía como "creación rítmica de la belleza". En su género m&aa…
Unida a la muerte
X
Ninguna palabra dejaban escapar los labios de Selim: un solo suspiro expresaba cada uno de sus pensamientos, que volaban hacia Zule…
Verdadera falsa muerte de Calígula
Calígula quizá no murió así, pero debió morir así.
El bárbaro tetrarca -por ser tres veces …