Gothic Fiction
El país en que la lluvia era luminosa
Después de lentas jornadas a caballo por espacio de medio mes y por caminos desconocidos y veredas sesgas, llegamos al país de…
Hermafrodita
En pie, junto a la mesa de billar, la duquesa de Lorena escuchaba risueña, reverberando en el esplendor de su distinción supre…
Un fenómeno inexplicable
Hace de esto once años. Viajaba por la región agrícola que se dividen las provincias de Córdoba y de Santa Fe, p…
Es raro
IV
Así vivió por espacio de algunos años, dichoso si Dios tenía qué, cuando una noche creyó …
La Cueva De La Mora
"Por explicación de aquel buen hombre vine en conocimiento de que acerca del castillo árabe y del subterráneo que …
El palacio de hielo
I
–¿Quieres un cuento oriental en el que pasen caravanas de fetiches sedientos, caballeros en arqueados dromedarios hacia espejismos…
Tiempo de ánimas
No cuento ni conseja, sino historia.
La costa de L*** es temible para los navegantes. No hay abra, no hay ensenada en que puedan guarecerse.…
El castillo de lo inconsciente
El castillo de lo inconsciente yérguese sobre una roca enorme, aguda y hosca, rodeada de abismos. Entre la roca, y la montaña …
El reloj
Porque todos sus días, dolores, y sus ocupaciones,
molestias, aún de noche su corazón no reposa.
-Ec…
La aventura del estudiante alemán
Una noche borrascosa, durante la procelosa época de la Revolución francesa, a altas horas de la noche, un joven alemá…
Flores de las tinieblas
A Monsieur Léon Dierx
"Buenas personas que pasáis
Orad por los muertos"
Inscripción al borde de un gran camin…
El horla
19 de agosto
Lo mataré. ¡Lo he visto! Anoche yo estaba sentado a la mesa y simulé escribir con gran atenció…
El malentendido
¿Saben ustedes lo que ha sucedido en Moral ahora poco? Cosa horrible.
Hay una familia compuesta de la madre y dos hijas; la una casad…
La ajorca de oro
Ella era hermosa, hermosa con esa hermosura que inspira el vértigo; hermosa con esa hermosura que no se parece en nada a la que so…
El jorobadito
Los diversos y exagerados rumores desparramados con motivo de la conducta que observé en compañía de Rigoletto, el joro…
El príncipe del mar
A Francisco de Villaespesa
Aquel cuartito de Octavio era un caprichoso museo de exquisitos despojos femeniles. Allí se encontraban tr…
Las Rayas
Es un cuento corto de Horacio Quiroga.
Sobre el autor:
Horacio Silvestre Quiroga Forteza (Salto, Uruguay, 31 de diciembre de 1878 - Bueno…
La muerte
Se llamaba... ¿cómo se llamaba?... A veces pierdo la memoria... Elena, sí; creo que se llamaba Elena. ¡Qué…
Bécquer
Yo he asistido a una evocación que se hizo en mi espíritu casi carne y alma, en una antigua posesión jesuítica.…
El suplicio de la muerte
Arrullos de palomas, cánticos de pajarillos, música de flores, ya no halagáis como antes la vista y el oído; ya…