Ficción Histórica
La buenaventura
I
No sé que día de Agosto del año 1816 llegó a las puertas de la Capitanía General de Granada cier…
La copa de rom
La copa de rom es una breve novela que narra la venganza de un amor aparentemente correspondido pero que se ha visto envuelto en la traici&o…
Día de reyes
I
Sentada en una silla, con un montón de ropa que coser al lado, mirando a menudo las despiadadas manecillas del reloj que con su v…
Hermafrodita
En pie, junto a la mesa de billar, la duquesa de Lorena escuchaba risueña, reverberando en el esplendor de su distinción supre…
La redada
Mi boda se desbarató por una circunstancia insignificante, sin valor alguno sino para quien, como yo, se pasa de celoso y raya en man…
Los huesos del abuelo
Aquella tarde había reunión en casa de las de Campo Grande. Aprovechando el pretexto del calor que se dejaba sentir ya en May…
Los ojos de Celina
En la tarde blanca de calor, los ojos de Celina me parecieron dos pozos de agua fresca. No me retiré de su lado, como si en medio d…
La historia de O-Tei
Hace muchos años, en la ciudad de Niigata, provincia de Echizen, existió un joven conocido por el nombre de Nagao Chosei.
Era …
El hacha mística
Era lo que se llama un investigador. Buscaba el misterio de la vida, que lo es de la muerte, ya que ese misterio no es sino la linde misma …
Una civilización que se acaba
(Cuento de Navidad)
La galería que circunda el vasto patio es de mármol blanco. De mármol blanco son las recias column…
El ilustre amor
En el aire fino, mañanero, de abril, avanza oscilando por la Plaza Mayor la pompa fúnebre del quinto Virrey del Río de…
La rosa de oro
Una vez era un Papa que a los ochenta años tenía la tez como una virgen rubia de veinte, los ojos azules y dulces con toda la…
La sirena
Desde la popa de uno de los buques de corto calado que pueden acercarse a Campeche, la ciudad mural parece una paloma marina echada sobre …
La ciguapa
Por más que se haya dicho y se siga diciendo que la civilización del siglo en que vivimos no ha excluido cosa alguna de su ben…
La aventura del estudiante alemán
Una noche borrascosa, durante la procelosa época de la Revolución francesa, a altas horas de la noche, un joven alemá…
Un consejo de ministros
Aquel Consejo de ministros se dedicó por entero a discutir el urgente problema de la colonización.
Era preciso poblar y cul…
Aroma de pecado
Sola, en la elegante habitación del hotel, se revolvía en el lecho, sin poderse dormir. Sus carnes producían rumor …
El mechón de cabello
Agilulfo, monarca de los longobardos, estableció en Paria, ciudad de Lombardía, la base de su soberanía. Como sus antec…
Joselito el valiente
Durante aquellos días de revolución, el Puerto de Santa María presentaba el aspecto de una ciudad deshabitada. Los pa…
Griselda
Voy a contar de un marqués no una cosa magnífica, sino una solemne barbaridad, aunque terminase con buen fin; la cual no acons…