Ficción Histórica
El marqués de Lumbría
En toda la ciudad de Lorenza no se hablaba luego sino de la entereza varonil con que Carolina llevaba adelante sus planes. Salía a di…
La confesión de un crimen
En el vasto salón del Prado aún no había gente. Era temprano; las cinco y media nada más. A falta de personas f…
La ganadera
No podía el cura de Penalouca dormir tranquilo; le atormentaba no saber si cumplía su misión de párroco y de cri…
La dama blanca
I
Tiene la humanidad ocurrencias extraordinarias, caprichos verdaderamente raros, excentricidades artísticas, cuya explicació…
La Galera
La prosa de Manuel Mujica Láinez es fluida y culta, de sabor algo arcaico y preciosista; rehuye la palabra demasiado común, si…
Los magos
En su viaje, guiados día y noche por el rastro de luz de la estrella, los Magos, a fin de descansar, quisieron detenerse al pie de la…
El gemelo
La condesa de Noroña, al recibir y leer la apremiante esquela de invitación, hizo un movimiento de contrariedad. ¡Tanto …
Viaje alrededor del porvenir
A eso de las dos de la mañana despertó el administrador en un sobresalto. Tocó el botón de la luz y alumbr&oacu…
El eclipse
Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guate…
Las desnudas
Una tarde gris, en el campo, mientras las primeras hojas que arranca el vendaval de otoño caían blandamente a nuestros pies,…
El amigo de la muerte
I
Méritos y servicios
Éste era un pobre muchacho, alto, flaco, amarillo, con buenos ojos negros, la frente despejada y…
El fantasma provechoso
Un caballero rural tenía una vieja casa que era todo lo que quedaba de un antiguo monasterio o convento derruido, y resolvió d…
Rosarito
IV
El mayorazgo se había detenido en medio de la espaciosa sala, y saludaba encorvando su aventajado talle, aprisionado en largo levi…
El marinero de Amsterdam
El bergantín holandés Alkmaar regresaba de Java cargado de especias y otras mercancías preciosas.
Hizo escala en …
La excavación
El primer desprendimiento de tierra se produjo a unos tres metros, a sus espaldas. No le pareció al principio nada alarmante. Ser&iac…
Vocación
Román subía la escalera de casa de su novia con la alegre presteza habitual. Sus ágiles piernas de veintiséis a&…
Pecado De Omision
"A los trece años se le murió la madre, que era lo último que le quedaba. Al quedar huérfano ya hací…
La visión del emperador
Trátase de aquellos tiempos en que el emperador Augusto reinaba en Roma y Herodes en Jerusalén. Y sucedió que una noche…
Abril. El campo de Daniel
Aquel día, 24 de abril del año de gracia de 1896, volvió a su pueblo de Castilla la Vieja, después de muchos a&…
Rinconete y Cortadillo
(Sección 2)
En esto, Cortado y Rincón se dieron tan buena maña en servir a los caminantes, que lo más del camin…