Humor
El amo confiado y el criado inocente
En el tiempo en que Maximiliano César estaba con un numeroso ejército sitiando a Padua, un gentilhombre con su familia escap&o…
El canario
¿Por qué se me ocurriría comprar este pájaro? El pajarero me dijo: «Es un macho. Espere una semana para qu…
Reportaje endiablado
I
-¡Váyase usted al infierno!
-Inmediatamente, señor Director.
II
En la antesala no había nadie, y profundo silen…
La última molestia
Y aconteció que el carro fúnebre de tercera clase, con sus dos escuálidos caballejos, metióse entre los rieles …
Sobre abusos de moda
Lunes 25 de octubre de 1813
El imperio de la moda, como todos saben, es muy déspota, extiende su jurisdicción sobre todas las …
El mayusculismo
Mi amigo sufre una grave enfermedad.
Esta enfermedad no tiene nombre aún; pero voy a dárselo: se llama o se llamará, …
Testavana
I
—¡Me han robado! Me han robado toda mi fortuna, más de diez millones… ¡Socorro!
A estos gritos acudieron todos los e…
Los viajes
Érase un señor de abundantes carnes que no podía permitirse una gran ligereza al atravesar las vías de la capit…
El hermano limosnero
Según habréis oído decir, Certaldo es una población del valle de Elsa, que depende del Estado de Toscana. Aunque…
Un consejo de ministros
Aquel Consejo de ministros se dedicó por entero a discutir el urgente problema de la colonización.
Era preciso poblar y cul…
Joselito el valiente
Durante aquellos días de revolución, el Puerto de Santa María presentaba el aspecto de una ciudad deshabitada. Los pa…
La buenaventura
I
No sé que día de Agosto del año 1816 llegó a las puertas de la Capitanía General de Granada cier…
El lector de reojo
Al que lee nuestro diario de reojo no le importa que le miremos con estrábica iracundia. No es que seamos egoístas, es qu…
La Venus Callipyga
Hubo en la Grecia dos siracusanas,
que tenían un trasero portentoso;
Y, por saber la cual de las hermanas
lo ten&ia…
Fruta prohibida
Y don Juan —este sujeto es un almacenero italiano con quien tengo alguna relación— le dijo, guiñando los ojos, a la pardita q…
La suerte de Currillo
Camino adelante y por la no bien cuidada carretera que conduce desde el Puerto de Santa María a Jerez de la Frontera, marchaban tra…
Pescador de caña
Sentado a la sombra en la orilla del río, cubierta la cabeza con un sombrero de paja de anchas alas ya bastante moreno por el uso…
La nariz
CAPÍTULO 3
En el mundo ocurren verdaderos disparates. A veces, sin la menor verosimilitud; súbitamente, la misma nariz que and…
Una ballena en el Manzanares
... En el portillo de Gilimón [de Madrid] .... vivía
un tal Alvar, que gozaba de gran celebridad en Madrid.
Alvar er…
El ejemplo
Cuenta un autor, cuyo nombre
no conservo en la memoria,
porque fácilmente al hombre
se le va el santo a la gloria;
…