Literary Criticism
Ciudad
Un llanto,
un llanto de mujer
interminable,
sosegado,
casi tranquilo.
En la noche, un llanto de mujer me ha de…
La vestal
El penitente habló así:
«Su padre le había dado este nombre. Era una mujer de treinta y cinco a&nti…
La promesa
Mateo de Zalbidea y Pérez era un hombre como los demás, y no es poco ser.
Digo que este Mateo se había enamorado a los…
La gota de agua que no quería perder su "individualidad"
Por la noche, en el verano, a partir de las doce pueden regarse los tiestos.
Se supone que a las doce –y se supone mal– nadie pasar…
La tela de araña
No puedo sufrir la visla de una tela de araña. No es la aversión a la suciedad la que me inspira este horror. Otras cosas m&…
ΠΕΖΑ
(published 1938)Τα πεζά του Καρυωτάκη, 9 ιστορίες, με μια δόση φανταστικού, μια αίσθηση νοσταλγίας, ονειροπόλησης, αλλά και κάποια απαισιοδο…
Los inmigrantes
El hombre y la mujer caminaban desde las cuatro de la mañana. El tiempo, descompuesto en asfixiante calma de tormenta, tornaba a&uac…
Palomas blancas y garzas morenas
-Mi prima Inés era rubia como una alemana. Fuimos criados juntos, desde muy niños, en casa de la buena abuelita que nos amaba …
El casarse pronto y mal
Así como tengo aquel sobrino de quien he hablado en mi artículo de empeños y desempeños, tenía otro no ha…
Las sirenas
Cuando volvieron de la iglesia celebraron con una merienda espléndida el bautizo. La casa estaba llena de invitados; entraron todos e…
El gato
¿Cuánto tiempo llevaba encerrado?
La mañana de mayo velada por la neblina en que había ocurrido aquello…
El último viernes
En cuanto lo hicieron pasar, Carner comprendió que aquel viernes iba a ser distinto. Creyó recordar tímidas premonicio…
Dejar a Matilde
Un amigo mío camionero ha escrito en el cristal del parabrisas: “Mujeres y motores, alegrías y dolores”. No digo yo que no ten…
El conductor del rápido
Desde 1905 hasta 1925 han ingresado en el Hospicio de las Mercedes 108 maquinistas atacados de alienación mental
Cierta mañana…
El entierro de la sardina
Rescoldo, o mejor, la Pola de Rescoldo, es una ciudad de muchos vecinos; está situada en la falda Norte de una sierra muy fría…
Ella
Cuando Ella murió después de largas semanas de agonía y morfina, de esperanzas, anuncios tristes desmentidos con viole…
Alma callejera
No puedo dormir; mi alma se sale de mi cuerpo y se va a la calle semi-oscura y húmeda, donde los faroles de gas parecen jaulas aburri…
La lección del caos
A Manuel Díaz Rodríguez
Al choque de las copas y la algazara de los brindis, habían sucedido las chispeantes narracione…
La zarpa
Padre, las cosas que habrá oído en el confesionario y aquí en la sacristía... Usted es joven, es hombre.…
El pesimista corregido
VII
Cierta tarde otoñal, tibia y serena, paseaba Juan por las umbrías alamedas del Retiro, no lejos de la glorieta del A…