Literary Criticism
La amortajada
Ahora sólo queda, cerca de ella, el marido de María Griselda.
¡Cómo es posible que ella también llame a su…
Las voces queridas que se han callado
Hay personas cuya voz adquiere de repente una inflexión tal que nos trae súbitamente a la memoria otra voz que oímos m…
La tormenta
En la esquina de una calle cualquiera de Berlín oeste, bajo el dosel de un tilo en plena floración, me vi envuelto en una ardi…
Continuidad
No nombrar las cosas por sus nombres. Las cosas tienen bordes dentados, vegetación lujuriosa. Pero quién habla en la habitaci&…
Luzbel
Entre los invitados al estudio de Rangel con motivo de su última obra, estaban Jacinta Júver, una arrogante dama de ojos garz…
Un obispo en el atolladero
Resulta bastante curiosa la idea que algunas personas piadosas tienen de los juramentos. Creen que ciertas letras del alfabeto, ordenadas de…
El dúo de la tos
El gran hotel del Águila tiende su enorme sombra sobre las aguas dormidas de la dársena. Es un inmenso caseró…
El castellano viejo
Ya en mi edad pocas veces gusto de alterar el orden que en mi manera de vivir tengo hace tiempo establecido, y fundo esta repugnancia en que…
Primavera triste
El viejo Tòfol y la chicuela vivían esclavos de su huerto, fatigado por una incesante producción.
Eran dos &a…
Las almas hermanas
Hace algunos años llamaban la atención en la poética ciudad de los Cármenes, dos preciosas jóvenes de 18…
El cerdito
La señora estaba siempre vestida de negro y arrastraba sonriente el reumatismo del dormitorio a la sala. Otras habitaciones no hab&i…
Trenzas
Porque día tras día los orgullosos humanos que ahora somos tendemos a desprendemos de nuestro limbo inicial, es que las mujere…
La enemistad de las cosas
Arqueó su boca al bajar los ojos sobre la tricota azul que llevaba puesta. Desde hacía días, una aprensión inme…
Metamorfosis
Era un cautivo beso enamorado
de una mano de nieve, que tenía
la apariencia de un lirio desmayado
y el palpitar de …
Estrella
Fue una hermosa niña a quien hace tres años inscribieron en el registro civil con tan precioso nombre; sobre su blanca frente…
Hojas secas
Fue en la soledad mística de un jardín: el viejo jardín del Luxemburgo, poblado de leyenda y de sueños rom&aac…
Bienvenido, Bob
Es seguro que cada día estará más viejo, más lejos del tiempo en que se llamaba Bob, del pelo rubio colgando en …
Los ojos sombríos
Después de las primeras semanas de romper con Elena, una noche no pude evitar asistir a un baile. Hallábame hacía largo…
La niña martir
No se trata de alguna de esas criaturas cuyas desdichas alborotan de repente a la prensa; de esas que recoge la policía en las calles…
Силуэты русских писателей
Бесконечно преданный русской литературе, Юлий Айхенвальд видел писателя как уникальную личность и не признавал литературных школ и течений. …