Crítica Literaria
Trenzas
Porque día tras día los orgullosos humanos que ahora somos tendemos a desprendemos de nuestro limbo inicial, es que las mujere…
Un ramito de violetas
El joven ministro salió muy de mañana de su casa, como un estudiante que se escapa del aula. Era tan temprano que ni aun los p…
Con las últimas hojas
La diafanidad del ambiente nos iba acercando, aquella tarde, los montes oscuros y los cielos descoloridos, mientras el lejano ánsar n…
La experiencia
Tomás Barrientos era persona de juicio y de prudencia. Nunca tomaba resolución alguna sin meditarla largo rato y sin pesar ant…
Al día siguiente
Los dos despertaron al mismo tiempo, y al verse juntos se miraron sorprendidos, aun inconscientes por el sueño. Después juntar…
Metamorfosis
Era un cautivo beso enamorado
de una mano de nieve, que tenía
la apariencia de un lirio desmayado
y el palpitar de …
Las dos glorias
Un día que el célebre pintor flamenco Pedro Pablo Rubens andaba recorriendo los templos de Madrid acompañado de sus afa…
Entre dos riberas
Es tan sombría la alameda y tan triste la tarde, que este paseo al filo del anochecer tiene la vaga incertidumbre de una despedida y …
El castellano viejo
Ya en mi edad pocas veces gusto de alterar el orden que en mi manera de vivir tengo hace tiempo establecido, y fundo esta repugnancia en que…
El favor de Su Majestad
Hay en la comarca levantina una aldea nacida en el piadoso abrigo y regazo de un santuario de grande renombre y devoción, puesto bajo…
Peregrino
Se abre la tierra ancha para aquel caminante,
Que dejó su fortuna perdida en el azar;
que regó en el camino …
El vagabundo inapetente
II
¡Cuántas noches, mientras guiaba mis pasos por las desiertas calles de la ciudad, he pensado en ese vagabundo amigo m&iacut…
El crimen de Julián Ensor
Julián Ensor, lo mismo que el señor Parent y que Epíseopo, era un cobarde incapaz de intentar nada en contra de la mu…
Sinfonía concluída
—Yo podría contar—terció el gordo atropelladamente—que hace tres años en Guatemala un viejito organista de una iglesia …
El lago encantado
Para el ministro de México en España,
Don Juan A. de Béisteoui
Mi amigo, que ama apasionadamente la natural…
El beso
Antonio Pujía eligió, al azar, uno de los bloques de mármol de Carrara que había ido comprando a lo largo de los…
Estrella
Fue una hermosa niña a quien hace tres años inscribieron en el registro civil con tan precioso nombre; sobre su blanca frente…
Si hubiera sospechado
Si hubiera sospechado lo que se oye después de muerto, no me suicido.
Apenas se desvanece la musiquita que nos ech…
Historia de un mirlo blanco
Busqué en un primer momento a mis padres por todos los jardines de los alrededores, pero fue en vano; sin duda se habían refug…
De burguesa a cortesana
Mi querida doña Encarnación: Ya sé que las de Pinto dijeron por ahí a los amigos, que las de Covachuelón…