Memorias
El frío del Papa
Decía el periódico: «No es cierto que Su Santidad León XIII esté enfermo. Su salud se mantiene firme; pero…
Una plaza en el cielo
Etelvina y Luis van a casarse. En vísperas de la boda, Luis muere. Etelvina se resigna porque confía en que volverán a …
Intervalo
¿Te dijeron que durante tu ausencia vivía sola, huraña y fiel, con un gesto de impaciencia y de espera?... No lo crea…
Gente de arriba
No se trata de alta sociedad sino de la
sociedad alta.
En un quinto piso, sóbrelos tejados,
con un panoram…
El día de los difuntos
En atención a que no tengo gran memoria, circunstancia que no deja de contribuir a esta especie de felicidad que dentro de mí …
La carta
Yo espero, hace mucho tiempo, una carta que no llega.
Día a día, al venir de mi oficina, la busco sobre mi mesa.
Voluminos…
Volverla a ver
AL asomarme al balcón del hotel, estrenando la luz de la mañana, a aquel balcón que dominaba el caserío y el…
La experiencia
Tomás Barrientos era persona de juicio y de prudencia. Nunca tomaba resolución alguna sin meditarla largo rato y sin pesar ant…
La Navidad del extranjero
De todos los símbolos cristianos ninguno más hermoso que el de la Natividad. Todo lo demás del Verbo divino, de…
Amnesia
Volvimos a nuestro rinconcito campestre, a nuestra quinta llena de árboles y flores, y en el momento en que el ama ponía a C…
Las varitas de la virtud
A Federico Gamboa
Cuando niño, vivía yo en un caserón desgarbado, sólido y viejo, que era como la casa …
Biografías breves
(1884 - 1930)
Miguel Ángel de la Torre, escritor cubano, nació en Cienfuegos en 1884 y falleció en La Habana en 1930.
P…
El libro talonario
I
La acción comienza en Rota. Rota es la menor de aquellas encantadoras poblaciones hermanas que forman el amplio semicí…
La Nochebuena del poeta
En un rincón hermoso
de Andalucía
hay un valle risueño...
¡Dios lo bendiga!&n…
Las flores de saúco
No me ruborizo al confesar que mi amor primero, lo engendró una mujer que por sus años podía ser mi madre que sal&iacu…
El beso
Antonio Pujía eligió, al azar, uno de los bloques de mármol de Carrara que había ido comprando a lo largo de los…
El vestido blanco
Mayo, ramillete de lilas húmedas que Primavera prende a su corpino; Mayo, el de los tibios, indecisos sueños de la pubertad; M…
El niño al que se le murió el amigo
Una mañana se levantó y fue a buscar al amigo, al otro lado de la valla. Pero el amigo no estaba, y, cuando volvió, le …
Mari Belcha
Cuando te quedas sola a la puerta del negro caserío con tu hermanillo en brazos, ¿en que piensas, Mari Belcha, al mirar los mo…
Es raro
II. De bohemio
—Pues verá usted. Hace diez años vivía yo en una buhardilla de la calle de Vaugirard, enfrente del jard&…