Poesía
Los gallos
Al amanecer el mar le entró por la nariz y la boca, estremeciéndolo.
-¡Qué salado es, carajo!
Probó a move…
Desde que el alba
Desde que el alba quiso ser alba, toda eres
madre. Quiso la luna profundamente llena.
En tu dolor lunar he visto dos mujeres,
…
Fue el día en que del sol palidecieron
Fue el día en que del sol palidecieron
los rayos, de su autor compadecido,
cuando, hallánd…
Dime vencedor rapaz
Dime vencedor Rapaz,
vencido de mi constancia,
¿Qué ha sacado tu arrogancia
de alterar mi firme paz?
Q…
El misal rojo
En la cúspide del inmenso Árbol de la Vida floreciste. ¡Salve, por heroica, celebrada por las heridas que besan amoros…
Madrecita mía
Madrecita mía,
madrecita tierna,
déjame decirte
dulzuras extremas.
Es tuyo mi cuerpo
que juntaste en…
Ayer te besé en los labios
Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto,
q…
La navidad de la pastora
¿Conocéis sin duda el Angelus de Rosa Bonheur, esa viril pintora que quiso dejar en un cuadro, en uno solo acaso, algo de fem…
La duda terrible de las apariencias
Pienso en la duda terrible de las apariencias,
En la incertidumbre en que nos hallamos, pienso que quizá somos juguete de una ilusi&…
Ausencia
Poema narrado.
El beso
A Ismael de Arciniegas
Un día el viejo monarca de los gnomos me dijo:
–Pagado estás, oh poeta, del carmín que bulle en …
Árboles hombres
Ayer tarde,
volvía yo con las nubes
que entraban bajos rosales
(grande ternura redonda)
entre los tronc…
Jesús el dulce viene
Jesús, el dulce, viene...
Las noches huelen a romero.
Oh, que pureza tiene
la luna en el sendero!
Palacios,…
El cóndor y el poeta
Diálogo
POETA
-Escucha, amigo Cóndor, mi exorcismo;
obedece a la voz del mago Mitre,
que ha convertido…
Canción
Si tú oyeras
a la amarga adelfa sollozar,
¿qué harías amor mío?
¡Suspirar!
…
El gorrión
Ven a mi estancia,
triste avecilla,
del hombre huésped,
de su hijo amiga.
Cerca a tu techo
moras en cli…
Tuteémonos
Muérome por llamar Juanilla a Juana,
que son de tierno amor afectos vivos,
m…
El hombre, el caballo y el toro
A un Caballo dio un Toro tal cornada
que en todo un mes no estuvo para nada.
Restablecido y fuerte,
quiere vengar su afren…
Pues estoy condenada
Pues estoy condenada,
Fabio, a la muerte, por decreto tuyo,
y la sentencia airada
ni la apelo, resisto ni la huyo,
&…
Biografía breve
Pedro Salinas nació en Madrid en 1891 y murió en Boston, 1951.
Poeta español, miembro de la Generación del 27, e…