Poesía
La despedida
Nací de honesta madre: diome el Cielo
fácil ingenio en gracias, afluente:
…
Sonnett 43
How do I love thee? Let me count the ways.
I love thee to the depth and breadth and height
My soul can reach, when feeling out o…
Primer poema a Miguel Hernández
Muchacho amado de ojos tristes
reposada tu voz, castiza y ronca
se hunde triste
en mis lejanas raíces, cuando,
…
El ideal
Y luego, una torre de marfil, una flor mística, una estrella a quien enamorar...Pasó, la vi como quien viera un alba, huyente,…
A la brevedad de la vida
¡Cómo de entre mis manos te resbalas!
¡Oh cómo te deslizas, vida mía!
¡Qué m…
Tras siempre arder
Tras siempre arder, nunca consumirme;
y tras siempre llorar, nunca acabarme,
tras tanto caminar, nunca cansarme;
y tras si…
El olvido
No es tu final como una copa vana
que hay que apurar. Arroja el casco, y muere.
Por eso lentamente levantas en tu mano
un …
En el fondo del hombre
En el fondo del hombre,
agua removida .
En el agua más clara,
quiero ver la vida.
En el fondo del hombre,
agua …
Invocaciones
Insiste en tu abrazo,
Redobla tu furia,
Crea un espacio de injurias
Entre yo y el espejo,
Crea un canto de leprosa
…
L'obscurité des eaux
Escucho resonar el agua que cae en mi sueño.
Las palabras caen como el agua, yo caigo. Dibujo
En mis ojos la forma de mis…
Song
When I am dead, my dearest, Sing no sad songs for me; Plant thou no roses at my head, Nor shady cypress tree: Be the green grass …
Ansias de enamorado
Ya no quiero más bien que sólo amaros,
Ni más vida, Lucinda, que ofreceros
La que me dais cu…
Soneto de repente
Un soneto me manda hacer Violante,
que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
catorce …
A la noche
Noche, fabricadora de embelecos,
loca, imaginativa, quimerista,
que muestras al que en ti su bien conquista
los montes lla…
Las indirectas del padre Cobos
Célebres entre agudos y entre bobos
las indirectas son del padre Cobos;
mas como habrá sin duda quien aprecie
…
El oro
Una mañana que el sol surgía del abismo y se lanzaba al espacio, un vaivén de su carro flamígero lo hizo rozar…
Cese señora el duelo
Cese, señora, el duelo en vuestro canto,
¿Qué fuera nuestra vida sin enojos?
¡Vivir es …
Estos versos
Estos versos, lector mío,
que a tu deleite consagro,
y sólo tienen de buenos
conocer yo que son malos,
…
Mi retablo de Navidad
I
El niño Dios
De toda la pintoresca variedad del Nacimiento vistoso, -con el divino Infante, la Madre doncella, el Esposo pl&aacu…
Acuarela
Primavera. Ya las azucenas floridas y llenas de miel han abierto sus cálices pálidos bajo el oro del sol. Ya los gorriones tor…