Poesía
A Margarita
UN POEMA
El caballo de bronce
Niños, que de siete a once,
tarde y noche, alegremente,
jugáis en torno a la fuente
del gran caballo de bron…
El ciego de los romances
Poco lucido de zancas,
mal estirado de piernas,
en girones y en harapos
la triste figura envuelta, …
Los dos besos
Volaron aquellas horas
En que la mente delira:
Sin cuerdas está mi lira
Y sin fuego el corazón.
Y pues…
Yo no tengo soledad
Es la noche desamparo
de las sierras hasta el mar.
Pero yo, la que te mece,
¡yo no tengo soledad!
Es el …
Pues estoy condenada
Pues estoy condenada,
Fabio, a la muerte, por decreto tuyo,
y la sentencia airada
ni la apelo, resisto ni la huyo,
&…
Una fantasía fúnebre
Con mortecino rayo
Baña la luna el bosque en su desmayo,
El genio de la noche al aire zumba,
La nube es fr&ia…
Alma callejera
No puedo dormir; mi alma se sale de mi cuerpo y se va a la calle semi-oscura y húmeda, donde los faroles de gas parecen jaulas aburri…
Canto de la vida pública
A pie, con el corazón ligero, huello la vía pública;
Franco y salubre el mundo se dilata ante mí;
…
La última inocencia
Partir
En cuerpo y alma
Partir.
Partir
Deshacerse de las miradas
Piedras opresoras
Que duermen en la gar…
La protesta de la musa
En el cuarto sencillo y triste, cerca de la mesa cubierta de hojas escritas, la sien apoyada en la mano, la mirada fija en las página…
Noche blanca
No hay en nuestra casa más que un lecho, demasiado ancho para ti, un poco estrecho para nosotros dos. Es casto, blanco del todo, des…
Madre llévame a la cama
Madre, llévame a la cama.
Madre, llévame a la cama,
que no me tengo de pie.
Ven, hijo, Dios te bendiga
y no te dejes caer.
No …
El amor que calla
Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro;
pero te amo y mi amor no se confía
a es…
Cultivo una rosa blanca
Cultivo una rosa blanca
en junio como en enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca.
Y para el cruel que me arra…
Talismán
¡Oh Fausto! Yo he sentido que se agita
en mi ser la tiniebla de tu hastío;
¿dónde est&aac…
Cenizas
La noche se astilló de estrellas
mirándome alucinada
el aire arroja odio
embellecido su ro…
Celos
Un souvenir est encore un rival
Millevoye.
Grande injusticia demuestras
con tus quejas y tus celos,
pues estimas por rivales…
Emily Dickinson
Poemas de Emily Dickinson. Traducción de Silvina Ocampo. Prólogo de Jorge Luis Borges. Leo algunos de los poemas, escogidos de…
Naufragio inconcluso
Este temporal a destiempo, estas rejas en las niñas
De mis ojos, esta pequeña historia de amor que
Se cierra como …