Poesía
Metamorfosis
Era un cautivo beso enamorado
de una mano de nieve, que tenía
la apariencia de un lirio desmayado
y el palpitar de …
Los tres reyes magos
––Yo soy Gaspar. Aquí traigo el incienso.
Vengo a decir: La vida es pura y bella.
Existe Dios. El amor es inmenso.
…
La carta
Yo espero, hace mucho tiempo, una carta que no llega.
Día a día, al venir de mi oficina, la busco sobre mi mesa.
Voluminos…
Conciencia plena
Tú me llevas, conciencia plena, deseante dios,
por todo el mundo.
En este mar tercero,
casi oigo tu voz;
tu v…
El extranjero
"Dime, hombre enigmático, ¿a quién amas tú más? ¿A tu padre, a tu madre, a tu hermana, a tu h…
Noche blanca
No hay en nuestra casa más que un lecho, demasiado ancho para ti, un poco estrecho para nosotros dos. Es casto, blanco del todo, des…
Hoja de otoño
Leve como una virgen de las que ilustran los márgenes de los viejos misales, pasas con la gravedad de tus treinta años, dejand…
Fantasía contenta con amor decente
Detente, sombra de mi bien esquivo,
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
…
Alma callejera
No puedo dormir; mi alma se sale de mi cuerpo y se va a la calle semi-oscura y húmeda, donde los faroles de gas parecen jaulas aburri…
Celos
Un souvenir est encore un rival
Millevoye.
Grande injusticia demuestras
con tus quejas y tus celos,
pues estimas por rivales…
Los dos besos
Volaron aquellas horas
En que la mente delira:
Sin cuerdas está mi lira
Y sin fuego el corazón.
Y pues…
Una hoja de hierba
Creo que una hoja de hierba, no es menos
que el día de trabajo de las estrellas,
y que una hormiga es perfect…
Amor empieza por desasosiego
Amor empieza por desasosiego,
solicitud, ardores y desvelos;
crece con riesgos, lances y recelos;
susténtase de lla…
El ciego de los romances
Poco lucido de zancas,
mal estirado de piernas,
en girones y en harapos
la triste figura envuelta, …
Yo no tengo soledad
Es la noche desamparo
de las sierras hasta el mar.
Pero yo, la que te mece,
¡yo no tengo soledad!
Es el …
Cenizas
La noche se astilló de estrellas
mirándome alucinada
el aire arroja odio
embellecido su ro…
A Margarita
UN POEMA
Canto de la vida pública
A pie, con el corazón ligero, huello la vía pública;
Franco y salubre el mundo se dilata ante mí;
…
Una fantasía fúnebre
Con mortecino rayo
Baña la luna el bosque en su desmayo,
El genio de la noche al aire zumba,
La nube es fr&ia…
1910
Aquellos ojos míos de mil novecientos diez
no vieron enterrar a los muertos,
ni la feria de ceniza del que ll…