Poesía
Un gracioso
Era la explosión del año nuevo: caos de barro y nieve, atravesado por mil carruajes, centelleante de juguetes y de bombones, h…
El viejo y la niña
Cruza un arroyo inocente
Sobre un campo de esmeralda,
Y a su orilla crece un sauce
Reflejándose en sus aguas.
…
A un marido cornisufrido
Cornudo eres, fulano, hasta los codos
Y
puedes rastrillar con las dos sienes;
Tan largos tendidos cuernos tienes
Que, si no los …
Mayo
De la niñez los días
tienen encantos
que nunca la memoria
rinde a los años:
viven, conmigo,
…
Historia de un mirlo blanco
Busqué en un primer momento a mis padres por todos los jardines de los alrededores, pero fue en vano; sin duda se habían refug…
Cuando duerme una madre junto al niño
Cuando duerme una madre junto al niño
duerme el niño dos veces;
cuando duermo soñando en tu cariño
mi eterno ens…
Mi hogar
Allá, cabe la frontera,
teniendo el mar por espejo;
por techumbre la azulada
bóveda …
La rebanadita de pan
Ya sentado a su mesita
Basilio para cenar,
en su cuarto, sin llamar,
entrósele una visita.
Era una bella señ…
Diana y Eros
No se vio jamás, desde que los hombres tienen historia y registran por medio de aparatos precisos los fenómenos exteriores, …
Los Heraldos Negros
César Abraham Vallejo Mendoza (Santiago de Chuco, 16 de marzo de 1892 - París, 15 de abril de 1938), poeta peruano considerado…
La Amada Inmóvil
Amado Nervo (Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo) fue un poeta mexicano. Nació el 27 de agosto de 1870 en la ciudad de Tepic, Nayari…
Canción del oro
Aquel día, un harapiento, por las trazas un mendigo, tal vez un peregrino, quizá un poeta, llegó, bajo la sombra …
De La Vida.. Un Momento
Es una poesia corta escrita por mi grannn amigo Fernando García Alonso.
La madre triste
Duerme, duerme, dueño mío,
sin zozobra, sin temor,
aunque no se duerma mi alma,
aunque no descanse yo.
Duerm…
A un sabio
Tú de la ciencia a la región te alzaste
y sus hondos arcanos descubriste:
te contemplaste grande y te engreí…
Con la primavera
Con la primavera
Viene la canción,
La tristeza dulce
Y el galante amor.
Con la primavera
…
El diamante de la inquietud
Dirás, acaso, que el fantasma me venció en toda la línea.
No, amigo: ¡Yo vencí al fantasma!
¡Le venc…
Lejanía
Mi ser henchido de barcos blancos.
Mi ser reventando sentires.
Toda yo bajo las reminiscencias de tus ojos.
Quiero destrui…
Para vivir no quiero
Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!
Quítate y…
La ciudad
Un joven músico, mirando fijamente a la lejanía con sus ojos negros, decía en voz queda:
—La música que yo quisi…