Poesía
Molto piú avanti ancora
El mundo miserable es un estrado
donde todo es estólido y fingido,
donde cada anfitrión guarda escondido
su …
El vestido blanco
Mayo, ramillete de lilas húmedas que Primavera prende a su corpino; Mayo, el de los tibios, indecisos sueños de la pubertad; M…
Tiempos que fueron
Hora tras hora, día tras día,
entre el cielo y la tierra que quedan
eternos vigía,
como torrente que …
Rimas Sacras
Cuando me paro a contemplar mi estado
y a ver los pasos por donde he venido,
me espanto de que un hombr…
Lo fatal
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor …
Oración del niño al acostarse
Dame, ¡oh Dios ! tu bendición
Antes de entregarme al sueño,
Y de todos los que yo amo
…
A través de la paz
OCTUBRE II
A través de la paz del agua pura,
el sol le dora al río sus verdines;
las hojas secas van,…
Cual engañado niño
Cual engañado niño que, contento,
pintado pajarillo tiene atado,
y le deja en la cuerda, confiado,
…
Dura necesidad
Dura necesidad, madre afrentosa
de la vergüenza y vil atrevimiento,
escuridad del claro entendimien…
Recuerdos
La lluvia de una nube,
del sol al vivo rayo,
un arco de colores
pintaba en el espacio.
El agua de una fuente,
…
Caricia
Madre, madre, tú me besas,
pero yo te beso más,
y el enjambre de mis besos
no te deja ni m…
Belleza y amor
¡Oh Padre, cuánto es bello
El mundo que tú hiciste!
No hay templo, no hay palacio.
N…
A Rosario
Esta hoja arrebatada a una corona
que la fortuna colocó en mi frente
entre el aplauso fácil e indulgente
con que el primer e…
Besarse mujer
Besarse, mujer,
al sol, es besarnos
en toda la vida.
Ascienden los labios
eléctricamente
vibrante…
Fue una alegría
Fue una alegría de una sola vez,
de esas que no son nunca más iguales.
El corazón, lleno de historias trist…
A Jarifa en una orgía
Trae, Jarifa, trae tu mano,
ven y pósala en mi frente,
que en un mar de lava hirviente
mi cabeza siento arder.
Ven y junta con mis l…
El mar lejano
La fuente aleja su cantata.
Despiertan todos los caminos...
Mar de la aurora, mar de plata,
¡qué limpio est&a…
Canción a una muchacha muerta
Díme, díme el secreto de tu corazón virgen,
díme el secreto de tu cuerpo bajo tierra,
quiero saber p…
Miedo
Yo no quiero que a mi niña
golondrina me la vuelvan,
se hunde volando en el Cielo
y no baja hasta mi estera;
…
El plomo en la entraña
Muchos años ha que venden por las calles ciertos pajarillos de colores, ya bengalíes, ya verdines, ya simples gorriones, ya …