Alba
Esa boca
(Montevideanos, 1959)
Su entusiasmo por el circo se venía arrastrando desde tiempo atrás. Dos meses, quizá. Pero cuand…
En el valle de la sombra
El pozo y el pendulo
I
Estaba agotado, agotado hasta no poder más, por aquella larga agonía. Cuando, por último, me desataron y pude sentar…
La noche de los feos
1
Ambos somos feos. Ni siquiera vulgarmente feos. Ella tiene un pómulo hundido. Desde los ocho años, cuando le hicieron la op…
El matadero (2)
El matadero de la Convalescencia o del Alto, sito en las quintas al Sur de la ciudad, es una gran playa en forma rectangular colocada al ext…
Blancanieves
Era un crudo día de invierno, y los copos de nieve caían del cielo como blancas plumas. La Reina cosía junto a una vent…
El fantasma de Canterville
Los consejos de un padre
Toda grandeza acaba: las montañas se desmoronan, y hechas polvo, van al fondo del mar; los imperios se derriban, y hechos pedazos v…
La casa del Juez
Cuando Malcolmson llegó a su casa se encontró con que era un poco más tarde que de costumbre y que Mrs. Dempster se hab…
Hop-Frog
Jamás he conocido a nadie tan dispuesto a celebrar una broma como el rey. Parecía vivir tan sólo para las bromas. La ma…
Una mujer sin prejuicios
Maxim Kuzmich Salutov es alto, fornido, corpulento. Sin temor a exagerar, puede decirse que es de complexión atlética. Posee u…
Sobre la amistad
Fannio: Así son las cosas, Lelio: no ha existido un hombre mejor ni más ilustre que el Africano, pero también debes ap…
La tumba
Al abordar las circunstancias que han provocado mi reclusión en este asilo para enfermos mentales, soy consciente de que mi actual si…
La tempestad
Pedro Páramo
—¿Sabe, don Pedro, que derrotaron al Tilcuate?
—Sé que hubo alguna balacera anoche, porque se estuvo oyendo el alboroto; pero…
Deseo y posesión
Las charadas ya no están de moda. ¡Qué tiempos tan buenos para los poetas eran aquellos en que Le Mercure proponí…
El grito del muerto
El grito de un muerto fue lo que me hizo concebir aquel intenso horror hacia el doctor Herbert West, horror que enturbió los ú…
La novela en el tranvía
- IV -
Andando, andando seguía el coche y ya por causa del calor que allí dentro se sentía, ya porque el movimiento pau…
Un árbol de Noel y una boda
Hace un par de días asistí yo a una boda... Pero no... Antes he de contarles algo relativo a una fiesta de Navidad. Una boda e…
El amor que asalta
¿Qué es eso del Amor, de que están siempre hablando tantos hombres y que es el tema casi único de los cantos de…